La mayoría de webs de empresa incumplen la ley de protección de datos sin saberlo. Textos copiados de internet, banners de cookies mal configurados, formularios sin cláusulas. La AEPD multa. Nosotros lo solucionamos.
Tener una web implica recoger datos: el nombre y el email de quien rellena el formulario de contacto, las cookies que instala Google Analytics, los datos de quien se suscribe al newsletter. Todo eso tiene un marco legal que cumplir.
La política de privacidad habla de tratamientos de datos que tu web no hace, o no menciona los que sí hace. La AEPD exige textos específicos para cada empresa, no plantillas genéricas.
El botón de "Aceptar" está visible y el de "Rechazar" está escondido, o directamente no existe. Las cookies de analítica se instalan antes de que el usuario dé su consentimiento.
El formulario de contacto recoge el email pero no informa de quién es el responsable del tratamiento, con qué finalidad se usarán los datos ni cuánto tiempo se guardarán.
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) tiene capacidad sancionadora. Las multas por incumplimiento del RGPD van desde 900€ en infracciones leves hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación global en las más graves. Las pymes son cada vez más objeto de inspección — y cualquier cliente puede presentar una reclamación.
Nosotros revisamos tu web, redactamos todos los textos legales adaptados a tu actividad real, configuramos el banner de cookies correctamente y te entregamos el Registro de Actividades de Tratamiento. En 7 a 10 días hábiles, tu web cumple la ley.
No vendemos plantillas. Cada texto lo redactamos específicamente para tu empresa, tu actividad y los datos que realmente trata tu web.
El documento que identifica al titular de la web y establece las condiciones de uso. Obligatorio para cualquier web comercial según la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI).
Informa a los usuarios de qué datos recoge tu web, por qué, durante cuánto tiempo y cuáles son sus derechos. Tiene que reflejar tu actividad real — no la de otra empresa.
La política explica qué cookies instala tu web y para qué. El banner permite aceptar o rechazar por categorías — tal y como exige la AEPD desde 2023.
Cada formulario que recoge datos (contacto, newsletter, reservas, presupuestos) necesita su cláusula informativa específica y, en algunos casos, casilla de consentimiento.
Documento interno obligatorio que detalla todas las actividades de tratamiento de datos de la empresa: qué datos se recogen, con qué finalidad, dónde se almacenan y quién tiene acceso.
Si usas herramientas de terceros que acceden a datos de tus clientes (CRM, plataformas de email, herramientas de chat), el RGPD exige un contrato de encargado de tratamiento con cada proveedor.
No necesitas saber nada de protección de datos. Nosotros auditamos, redactamos e implementamos. Tú apruebas y te quedas tranquilo.
Revisamos qué datos recoge tu web, qué cookies instala, qué formularios tiene y qué textos legales hay actualmente. Identificamos todos los incumplimientos.
Redactamos aviso legal, política de privacidad y política de cookies específicos para tu actividad. No son plantillas — cada texto refleja exactamente qué hace tu empresa.
Subimos los textos, configuramos el banner de cookies con opción de rechazar por categorías y adaptamos los formularios con sus cláusulas informativas.
Elaboramos el Registro de Actividades de Tratamiento y te lo entregamos en formato editable. Te explicamos qué tienes que hacer si recibes una solicitud de derechos.
La normativa cambia, tu web cambia. En el plan de mantenimiento revisamos el cumplimiento cada año y actualizamos lo que sea necesario sin coste adicional.
Todos los planes incluyen textos a medida para tu empresa — no plantillas. El precio es fijo desde el primer día.
Para webs corporativas con formulario de contacto y sin tienda online. La solución más habitual para autónomos y pymes de servicios.
Para webs con varios formularios, newsletter, área privada o integraciones con CRM y herramientas externas. Todo el plan básico más la capa de mantenimiento.
Para empresas que necesitan adecuar no solo la web sino también los procesos internos: contratación de empleados, proveedores, clientes y videovigilancia.
Una sanción de la AEPD por infracción leve empieza en 900€. Por infracción grave, en 40.000€. El coste de regularizar tu web es significativamente menor — y no tiene sorpresas. Además, una web con los textos legales correctos genera más confianza en el cliente que una sin ellos.
Muchas gestorías y despachos ofrecen este servicio. La diferencia es que nosotros venimos del mundo digital — entendemos cómo funciona tu web por dentro, no solo los requisitos legales.
No solo redactamos los textos: los implementamos. Sabemos configurar un CMP de cookies, añadir cláusulas a un formulario de WordPress y revisar si Analytics está instalado correctamente.
Auditamos tu web antes de escribir una sola palabra. La política de privacidad que redactamos describe lo que hace tu empresa de verdad — no lo que hace el 80% de las webs.
No cobramos por hora ni por consulta. El precio cubre todo el proceso: auditoría, redacción, implementación, RAT y documentación. Lo que acordamos es lo que pagas.
"Llevaba años con la política de privacidad que me copié de otra web cuando la lancé. SeoNorte revisó todo, me explicó qué estaba mal sin asustarme y en diez días tenía todo correcto. Ahora cuando alguien me pregunta por protección de datos no me pongo nervioso."
"Nos llegó una reclamación de un cliente a la AEPD. Fue el susto que necesitábamos para regularizarnos bien. SeoNorte resolvió la situación y de paso nos dejó todo actualizado. El proceso fue mucho más sencillo de lo que esperábamos."
"Lo que más me sorprendió fue que no me dieron un documento genérico. El aviso legal menciona mi empresa, mi actividad, mis formularios. Se nota que realmente miraron la web antes de escribir."
La AEPD puede sancionar a cualquier empresa o autónomo que trate datos personales sin cumplir el RGPD y la LOPD-GDD. Las multas van desde 900€ en infracciones leves hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación global en las más graves.
Pero más allá de la multa económica, el incumplimiento implica pérdida de confianza de los clientes y posibles reclamaciones directas de usuarios afectados. Cualquier persona que haya dejado sus datos en tu web tiene derecho a reclamar si cree que no los has tratado correctamente.
El RGPD establece tres niveles de sanción. Las infracciones leves (como no tener aviso legal o tenerlo incompleto) van hasta 40.000€. Las infracciones graves (tratar datos sin base legal, no atender solicitudes de derechos) van de 40.001€ a 300.000€. Las muy graves (vulneraciones sistemáticas) pueden llegar a 20 millones o el 4% de la facturación.
En la práctica, para pymes y autónomos, la AEPD suele aplicar sanciones más moderadas y a menudo da la oportunidad de corregir antes de multar. Pero esperar a que llegue la reclamación para actuar es siempre más caro que regularizarse a tiempo.
Sí. Google Analytics instala cookies de seguimiento que requieren consentimiento previo del usuario. La AEPD ha sido muy clara desde 2023: las cookies analíticas de terceros necesitan consentimiento activo — no vale solo con informar, hay que obtener el sí explícito antes de instalarlas.
Un banner mal implementado tampoco cumple: si el botón de "Rechazar" no existe, está oculto o es más pequeño que el de "Aceptar", la AEPD lo considera un diseño engañoso. El banner tiene que presentar las dos opciones de forma igualmente visible.
Técnicamente puedes, pero no te protege. Una plantilla genérica describe tratamientos de datos que quizás tu web no hace, y no menciona los que sí hace. Si la AEPD investiga tu empresa y comprueba que la política de privacidad no se corresponde con la realidad, eso es exactamente lo que sanciona.
La política de privacidad tiene que reflejar con exactitud qué datos recoges, con qué finalidad, cuánto tiempo los guardas y a quién se los pasas. Eso solo se puede escribir conociendo tu web y tu negocio.
El Registro de Actividades de Tratamiento (RAT) es un documento interno que detalla todas las actividades de tratamiento de datos de tu empresa: qué datos tratas, con qué finalidad, qué base legal tienes, cuánto tiempo los guardas y qué medidas de seguridad aplicas.
El RGPD lo exige a todas las empresas con más de 250 trabajadores, pero también a las más pequeñas cuando el tratamiento de datos es habitual, puede entrañar riesgos o incluye categorías especiales de datos (salud, ideología, etc.). En la práctica, cualquier empresa que tenga clientes, empleados o proveedores debería tenerlo.
El RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) es la normativa europea aprobada en 2016 que es directamente aplicable en todos los países de la UE desde mayo de 2018. Establece los principios generales, los derechos de los usuarios y las sanciones.
La LOPD-GDD (Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de los Derechos Digitales) es la ley española de 2018 que adapta el RGPD al contexto nacional, añade especificidades para el caso español (redes sociales, menores, empleados) y regula el procedimiento sancionador de la AEPD. Para cumplir en España, hay que cumplir ambas.
El DPD es obligatorio en tres casos concretos: autoridades y organismos públicos, empresas que realizan seguimiento sistemático y a gran escala de personas (como empresas de publicidad comportamental), y empresas que tratan a gran escala categorías especiales de datos (salud, datos de condena penal, etc.).
Para la mayoría de pymes y autónomos, el DPD no es obligatorio. Lo que sí es obligatorio es tener los textos legales en regla, el RAT actualizado y los procedimientos básicos para atender solicitudes de derechos.
La normativa de protección de datos evoluciona — las directrices de la AEPD y los criterios del Comité Europeo de Protección de Datos se actualizan con regularidad. Igualmente, si añades un nuevo formulario, integras una herramienta de CRM o cambias de proveedor de email, los textos legales pueden necesitar actualización.
Por eso en los planes de mantenimiento incluimos una revisión anual que verifica que todo sigue en regla y actualiza lo que sea necesario. Si hay un cambio normativo relevante, lo comunicamos proactivamente sin esperar a la revisión anual.
El proceso completo lleva entre 7 y 10 días hábiles desde que nos das acceso a la web y confirmamos el encargo. Los primeros días son de auditoría y redacción; los últimos, de revisión por tu parte e implementación.
El único cuello de botella que puede alargarlo es el tiempo que tardas en revisar y aprobar los borradores. Si respondes en el día, cumplimos perfectamente con el plazo de 10 días hábiles.
Un abogado o gestoría puede redactar los textos legales perfectamente, pero a menudo no sabe cómo implementarlos en una web — y eso genera un problema: recibes un PDF con la política de privacidad, pero alguien tiene que subirla a WordPress, configurar el banner de cookies y tocar los formularios. Ese "alguien" sueles ser tú.
Nosotros hacemos todo: redactamos los textos adaptados a tu actividad y los implementamos en la web. No te entregamos documentos — te entregamos una web en regla. El precio es similar o inferior al de un despacho, y no pagas hora extra por la implementación.
Cuéntanos cómo es tu web. En 24 horas te decimos qué hay que hacer, qué costaría y cuánto tardaríamos. Sin tecnicismos, sin presupuestos inflados.
Quiero regularizar mi web →Precio cerrado · 7–10 días hábiles · Implementación incluida · Textos a medida